El pasado fin de semana, 17 y 18 de octubre, LOTME Kirol Kluba llevó a cabo una nueva salida de alta montaña, esta vez con el objetivo de alcanzar la cima del Pico Frondiellas (▲ 3.071 metros), en el Pirineo aragonés. La ruta se desarrolló en dos etapas y ofreció todos los ingredientes de una auténtica ascensión invernal.
14 montañeros completaron con éxito la exigente travesía de dos jornadas por el Pirineo aragonés, marcada por las bajas temperaturas, la nieve, el hielo y un extraordinario ambiente de compañerismo.
Primera etapa: aproximación al Refugio de Respomuso
La expedición arrancó el sábado 17 de octubre desde el embalse de La Sarra, con destino al refugio de Respomuso.
Durante esta primera jornada, los montañeros recorrieron 8 kilómetros y superaron 800 metros de desnivel positivo, bajo un cielo completamente encapotado, aunque sin precipitaciones.
Lo más destacable fue el notable descenso de las temperaturas, que ya hacía presagiar las duras condiciones que encontrarían durante la ascensión del día siguiente.
Segunda etapa: nieve, hielo y una exigente ascensión a Frondiellas
El domingo 18, todavía al amanecer, los 14 integrantes iniciaron la jornada más exigente de la expedición. Por delante les esperaba un recorrido de 13 kilómetros, con 1.100 metros de desnivel positivo y 1.900 metros de descenso acumulado, siguiendo el itinerario refugio de Respomuso – Pico Frondiellas – ibones de Arriel – embalse de La Sarra.
Las temperaturas gélidas, la presencia de nieve y algunas zonas de hielo, especialmente en las proximidades de la cima, convirtieron la ascensión en una auténtica experiencia de alta montaña invernal.
El punto más delicado y técnico de la jornada fue la canal de acceso a la cima, donde la acumulación de nieve y hielo obligó a extremar las precauciones y afrontar el terreno con especial atención. Superado este exigente tramo, llegó la merecida recompensa: alcanzar los 3.071 metros del Pico Frondiellas.
Y, como si la montaña quisiera premiar el esfuerzo realizado, el cielo se despejó al llegar a la cumbre, regalando a los participantes unas magníficas vistas del Pirineo. Fue el momento de disfrutar del paisaje, inmortalizar la ascensión con fotografías, reponer fuerzas y compartir la satisfacción de haber conseguido el objetivo.
Un descenso largo y exigente por los ibones de Arriel
Tras disfrutar de la cima, todavía quedaba por delante una larga y dura bajada hacia los espectaculares ibones de Arriel, para posteriormente continuar hasta el embalse de La Sarra, donde finalizaría la travesía.
El cansancio acumulado y el importante desnivel negativo hicieron de este último tramo una auténtica prueba de resistencia.
El paisaje, sin embargo, compensó cada esfuerzo. El Pirineo es espectacular durante todo el año, pero cuando la nieve cubre sus cumbres adquiere una belleza difícil de describir. Un entorno privilegiado que volvió a dejar imágenes y recuerdos inolvidables entre los participantes.

Objetivo cumplido y excelente ambiente: álbum de fotos
Los 14 montañeros completaron satisfactoriamente la actividad, sin incidencias reseñables, después de dos jornadas intensas y exigentes.
Más allá del reto deportivo, una vez más destacaron el compañerismo, las ganas de disfrutar de la montaña y el excelente ambiente que caracteriza las salidas de LOTME Kirol Kluba.
Una nueva experiencia que demuestra que la montaña no solo se mide en kilómetros, desniveles o cumbres alcanzadas, sino también en las vivencias compartidas y los lazos que se crean entre quienes disfrutan de ella.

Próxima cita: monte Amboto, 15 de noviembre
Tras esta espectacular aventura por el Pirineo aragonés, LOTME Kirol Kluba ya prepara su próxima salida, prevista para el domingo 15 de noviembre al monte Amboto, una de las cumbres más emblemáticas y características de las montañas vascas.
Una nueva oportunidad para seguir disfrutando de la montaña, del deporte y, sobre todo, del buen ambiente que acompaña cada actividad del club.
LOTME KIROL KLUBA — Mucho más que montaña.